Así es la clínica donde operaron a Rebecca Brizard, quien murió tras una cirugía realizada por un barbero.
Santo Domingo.– El caso de Rebecca Brizard, la joven que perdió la vida tras someterse a una cirugía estética presuntamente realizada por un barbero, ha vuelto a poner en evidencia las debilidades en la supervisión y regulación de algunos centros de salud, donde los servicios anunciados difieren de las prácticas que realmente se ejecutan.
De acuerdo con las informaciones disponibles, Brizard acudió junto a su esposo a la Clínica Obesidad y Antienvejecimiento Doctora Griselda Basora para realizarse una abdominoplastia y una liposucción, procedimientos por los que habría pagado alrededor de RD$340,000.
Aunque el establecimiento proyectaba la apariencia de un centro de estética convencional, no mostraba señales de ser una clínica especializada ni debidamente acreditada para intervenciones quirúrgicas. En su fachada figuraba un amplio letrero con la denominación «Casa de Cirugía», sin especificar las especialidades médicas que ofrecía. En cambio, el panel publicitario promovía tratamientos ambulatorios y mínimamente invasivos, entre ellos masajes reductores, mesoterapia, armonización facial y lipoláser, procedimientos que no requieren cirugías de alta complejidad.
En ningún espacio del establecimiento se detallaban servicios propios de una unidad especializada en cirugía plástica, pese a que allí se realizaban intervenciones quirúrgicas de mayor riesgo.
Cirugía realizada en una habitación
Las investigaciones señalan que el procedimiento fue practicado en una habitación y con la participación de personal cuya acreditación profesional ha sido cuestionada. En la intervención habrían participado el barbero señalado como responsable, la propietaria del centro, una enfermera y dos personas identificadas como anestesiólogos.
El presidente de la Sociedad Dominicana de Anestesiología, Yonathan Castro, informó durante una entrevista en el programa El Informe con Alicia Ortega que los dos supuestos especialistas en anestesia no aparecen registrados en la base de datos de la entidad.
«Entendemos que no son miembros oficiales de nuestra sociedad. Podrían estar graduados como anestesiólogos, pero todavía no pertenecen a nuestra sociedad», explicó.
El dramático desenlace
Tras la cirugía, Rebecca comenzó a presentar dificultades respiratorias, situación que inicialmente no permitió a sus familiares dimensionar la gravedad de su condición.
Su madre, Sonia Toussaint, recordó que la joven experimentaba un intenso dolor que le impedía permanecer acostada. Según relató, los últimos instantes de vida de su hija quedaron marcados por un breve intercambio.
«Yo la agarré. Ella me dijo: ‘Ay, mami’, me miró, giró los ojos y murió», narró entre lágrimas.
Lo que comenzó como un procedimiento estético terminó convirtiéndose en una tragedia para la familia, que ahora exige que las autoridades sometan a la justicia no solo al barbero identificado como Hernández Medrano, sino también a todas las personas que participaron en la intervención.
Intrusismo profesional preocupa al sector médico
El presidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética (SODOCIPRE), Aniceto Rodríguez, calificó el caso como una muestra del creciente problema del intrusismo profesional, advirtiendo sobre la participación de personas sin la preparación necesaria en procedimientos de alto riesgo.
El especialista indicó que el precio pagado por la cirugía no era inusualmente bajo, por lo que el costo no representaba un factor determinante para atraer pacientes, como ocurre en otros casos similares.
«No era un atractivo económico. No era una cirugía excesivamente costosa, pero tampoco una ganga ni un regalo», expresó.
Recomendaciones antes de una cirugía estética
Ante el aumento de casos relacionados con procedimientos practicados por personas no autorizadas, Rodríguez recomendó a quienes deseen someterse a una cirugía estética verificar que el especialista pertenezca a SODOCIPRE, confirmar que el centro médico esté debidamente habilitado por las autoridades y cuente con áreas críticas, como una unidad de cuidados intensivos equipada para atender cualquier emergencia.
Asimismo, exhortó a desconfiar de ofertas con precios demasiado bajos o de establecimientos que no puedan demostrar las certificaciones y permisos requeridos para realizar este tipo de intervenciones quirúrgicas.











